Estimated read time: 5-6 minutes
This archived news story is available only for your personal, non-commercial use. Information in the story may be outdated or superseded by additional information. Reading or replaying the story in its archived form does not constitute a republication of the story.
SYDNEY, Australia (CNN) — En la superficie, James Harrison es un hombre promedio. Él ama a su hija y nietos, colecciona estampillas, y va a caminar cerca de su casa en la costa central de Australia. Pero es lo que hay debajo de la superficie lo que lo hace extraordinario - en concreto, lo que fluye por sus venas.
Conocido como "El hombre del brazo de oro", casi todas las semanas durante los últimos 60 años ha donado plasma de su brazo derecho. Las razones se remontan a un procedimiento médico serio que sufrió cuando era niño.
"En 1951, tuve una operación de pecho, donde me quitaron un pulmón - y yo tenía 14 años", recuerda Harrison, quien ahora tiene 78 años de edad.
"Cuando salí de la operación, o un par de días después, mi padre estaba explicándome lo que había sucedido. Dijo que había (recibidos) 13 unidades (litros) de sangre y que mi vida había sido salvada por personas desconocidas. Él también era un donante, así que le dije que cuando fuera lo suficientemente mayor, sería un donante de sangre".
Poco después de que Harrison se convirtió en un donante, los médicos le llamaban. Su sangre, dijeron, podría ser la respuesta a un problema mortal.
"En Australia, hasta alrededor de 1967, había literalmente miles de bebés que morían cada año, los médicos no sabían por qué, y era horrible", explica Jemma Falkenmire, del Servicio de Sangre de la Cruz Roja Australiana. "Las mujeres estaban teniendo numerosos abortos involuntarios y los bebés estaban naciendo con daño cerebral".
Fue el resultado de la enfermedad Rhesus - una condición en la sangre de una mujer embarazada que comienza a atacar las células de la sangre de su bebé por nacer. En el peor de los casos puede resultar en daño cerebral o en la muerte, para los bebés.
La enfermedad Rh ocurre cuando una mujer embarazada tiene sangre Rh negativo (Rh negativo) y el bebé en su vientre tiene sangre Rh-positivo (Rh positivo), heredado de su padre. Si la madre se ha sensibilizado a la sangre Rh-positivo, por lo general durante un embarazo anterior con un bebé Rh positivo, se puede producir anticuerpos que destruyen los glóbulos "extranjeros" del bebé.
Se descubrió que Harrison tenía un anticuerpo inusual en su sangre y en la década de 1960 trabajó con los médicos para utilizar los anticuerpos para desarrollar una inyección llamada Anti-D. que evita que las mujeres con sangre Rh negativa desarrollen anticuerpos RhD durante el embarazo.
"Australia fue uno de los primeros países en descubrir un donante de sangre con este anticuerpo, así que fue bastante revolucionario en ese momento", dice Falkenmire.
La sangre de Harrison es preciosa. A él y al Anti-D se les atribuye haber salvado la vida de más de 2 millones de niños, de acuerdo con el servicio de sangre de la Cruz Roja Australiana: Eso es 2 millones de vidas salvadas por la sangre de un hombre.
"Cada bolsa de sangre es preciosa, pero la sangre de James es particularmente extraordinaria", dice Falkenmire. "Su sangre se utiliza realmente para hacer un medicamento que salva vidas, que dado a las madres cuya sangre está en riesgo de atacar a sus bebés por nacer. Cada lote de Anti-D que se haya hecho en Australia ha sido producida a partir de la sangre de James.
"Y más del 17 por ciento de las mujeres en Australia están en riesgo, por lo que James ha ayudado a salvar muchas vidas".
Una de esas vidas es la del bebé Samuel, quien tiene sólo cinco semanas de vida. Su madre, Kristy Pastor, recibió por primera vez la inyección anti-D durante su segundo embarazo. Con anticuerpos de la sangre de Harrison, el pequeño Samuel, es su cuarto bebé feliz y saludable.
"Sólo me dijeron que necesitaba la vacuna", dijo. "Yo no pensé en ello más allá de eso, y luego busqué un poco más, me enteré sobre James y lo asombroso que es y cuántas donaciones ha hecho, y que todo era gracias a él.
"Estoy agradecida y creo que James es realmente desinteresado al seguir donando, para que podamos seguir teniendo esta vacuna".
Los médicos aún no están exactamente seguros de por qué Harrison tiene este tipo de sangre poco frecuente pero creen que podría ser de las transfusiones que recibió cuando tenía 14 años, después de su cirugía de pulmón. Él es uno de no más de 50 personas en Australia de las que se sabe que tienen los anticuerpos, según el servicio de sangre de la Cruz Roja Australiana.
"Creo que James es insustituible para nosotros", dice Falkenmire.
"Yo no creo que nadie vaya a ser capaz de hacer lo que él ha hecho, pero desde luego que sí necesitamos que la gente se ponga en su lugar", añade. "Él tendrá que retirarse en los próximos dos años, y creo que para nosotros la esperanza es que habrá gente que va a donar, quienes también... tienen este anticuerpo y se convertirán en los protectores de la vida…".
Harrison es considerado un héroe nacional, y ha ganado numerosos premios. Hasta ahora ha donado su plasma más de 1.000 veces, pero sin importarle cuántas veces ha dado su sangre hay una cosa que él nunca cambiará: "Ni una sola vez he visto la aguja entrar en mi brazo", dice.
"Puedo mirar el techo o a los enfermeros, tal vez hablar con ellos un poco, pero ni una sola vez he visto la aguja entrar en mi brazo. No puedo soportar ver la sangre, y yo no puedo soportar el dolor".
Copyright 2015 Cable News Network. Turner Broadcasting System, Inc. All Rights Reserved.








