Estimated read time: 7-8 minutes
This archived news story is available only for your personal, non-commercial use. Information in the story may be outdated or superseded by additional information. Reading or replaying the story in its archived form does not constitute a republication of the story.
Pregunta:La semana pasada leí su artículo sobre procesar emociones y encontrar mi estado interno, pero tengo muchos problemas con el pensamiento pesimista y creo que subestima lo difíciles que son las cosas para algunos de nosotros. Mi vida ha sido mucho más dura que la de la mayoría, y francamente, mi situación es miserable e injusta. Cuando trato de elegir sentir gratitud por lo que hago o pensar de forma positiva, puedo sentir casi literalmente que mi inconsciente se resiste a esa idea. No estoy seguro de que sea posible para todos simplemente elegir pensar de manera optimista. Me encuentro quejándome de mi situación muy seguido, pero pienso que expresar cómo me siento me ayuda. ¿Acaso no es bueno para nosotros a veces?
Respuesta:
Expresar emociones negativas puede ser saludable (de vez en cuando), siempre y cuando sea parte de su proceso para trabajarlas y llegar a algo mejor. Pero si siempre está expresando sus sentimientos negativos sin trabajarlos, todo lo que hace es quejarse, lo cual le da más poder y energía a lo negativo en su vida y lo agranda. Eso no le sirve.
Los pasos que le di la semana pasada para procesar las emociones le servirían mucho más, pero podría existir otro factor en juego que se esté dificultando la elección de una perspectiva positiva. Puede ser que reciba algunos extraños beneficios inconscientes por adoptar una postura negativa y que aún no esté listo para dejarlos atrás.
Déjame darle algunos ejemplos de cómo sucede esto. Es posible que una persona que mantenga sentimientos de enojo u odio por otra reciba el beneficio de mantenerse distraída de su propia percepción de inadecuación. Al mantener la concentración en la ira contra el otro, esa persona no tiene que lidiar con sus propios defectos. Si abandonase su rabia, tendría que lidiar con su dolor, por lo que la primera se siente como una victoria.
Las personas que suelen sentirse inadecuadas o tienen baja autoestima suelen pedir disculpas con mucha frecuencia, preocuparse por lo que piensan los demás de ellas o necesitar explicar abiertamente cada aspecto de su conducta. En un nivel inconsciente, tal vez piensen que esta mentalidad temerosa los proteja hasta cierto punto, porque hace que tengan mucho cuidado con lo que dicen o hacen. Incluso es posible que los haga más educados o gráciles para con los demás, para agradar a todos.
Quizás sientan miedo a que pensar positivamente respecto a sí mismos los vuelva egoístas y menos cuidadosos. También puede ser que vean el desprecio por sí mismos como humildad y piensen que es lo correcto. Esto significa que posiblemente una autoestima baja los haga sentirse mejor en ciertos aspectos. El problema es que esto hace que la gente te perciba como débil y pierda el respeto por ti. Ser fuerte y confiado, pero también amoroso, es algo mucho más atractivo.
Alguien abrumado por su trabajo, que se siente estresado y agotado todo el tiempo, puede recibir todo tipo de beneficios por medio de estos sentimientos negativos. Puede que inconscientemente esta persona crea que este estado significa que ella está trabajando muy duro (es posible que crea que si tú no te sientes así, entonces no está trabajando lo suficientemente duro). Por lo tanto, se siente realizada o su autoestima aumenta cuando está estresada. Quejarse por el exceso de trabajo también puede ayudarla hasta cierto punto, desalentando a los demás a pedirle algo más, o dándole una excusa para decirle que no a todo lo que no desean hacer. Puede ser también que le guste el amor compasivo que obtiene de los demás, que se sienten mal por ella cuando se queja.
El amor por compasión es un beneficio común en un estado de negatividad y muchos de nosotros aprendimos a utilizar esto de niños para recibir la atención o el amor que nos hacía falta. Tal vez a un nivel inconsciente tú te quejes de la vida sobre todo por este motivo. ¿Por qué, si no, necesitarías expresar abiertamente tus reclamos con tanta frecuencia? ¿Por qué no sentirte de esta forma en su interior y guardártelo para ti mismo?
Si ve que se quejas mucho sobre lo injusta que es su vida, lo difícil que es para ti o lo horrible que eres o lo abatido que estás, debes hacerte estas preguntas:
- ¿Qué gano con expresar estos sentimientos con tanta frecuencia? ¿Qué beneficio obtengo cuando me siento así o actúo de esta manera?
- ¿Podría ser que tengo una tendencia inconsciente a usar el recurso de la autocompasión para llamar la atención o que me quieran?
- ¿(De chico) aprendí a recibir cariño de esta forma?
- ¿Me hace sentir mejor si logro que alguien reconozca mi dolor y se sienta mal por mí?
- Si parara de quejarme y escogiera sentirme fuerte, seguro, capaz, agradecido, protegido, querido e incluso bendecido (por Dios o el Universo) ¿perdería algo?
- Si parase de expresar mis quejas, ¿existiría alguna otra forma de ser querido o validado por los demás? ¿Una forma que los haga respetarme más que recurriendo a la autocompasión?
- Si dejara a un lado mis quejas y me concentrara en dar amor y validar a los demás, ¿no sería mejor? ¿Estoy listo para dejar de lado los beneficios del pensamiento negativo?
- ¿Cuáles son los beneficios de optar por una mentalidad positiva? (Escríbelos y piensa en ellos). Quizás quieras hacer la Evaluación de Miedos gratis en mi sitio web, que le mostrará en el papel algunos de sus procesos inconscientes de pensamiento o en qué aspectos podría estar recibiendo beneficios positivos por pensar de forma pesimista. El miedo trae un beneficio inconsciente cada vez que lo siente. Por ejemplo, aquellos con miedo a fracasar pueden también tener mucha motivación y trabajar duro. El miedo puedo llevarlos a tener éxito. Pero no empieces a pensar que debes tener miedo para estar motivado. También pueden motivarle la pasión y el amor. Otra cosa que mencionaste es que su vida es injusta y más difícil que la de la mayoría. Quiero que note que ha etiquetado sus experiencias, y sólo porque tú elegiste hacerlo no significa que sea verdad.
Creencias como aquellas solamente son verdaderas en tu vida porque tú lo crees. Son una perspectiva que tú has elegido, pero de la misma forma podrías escoger una perspectiva diferente, una que pueda hacerte sentir más agradecido, amado, seguro y bendecido, aun encontrándote en las mismas circunstancias.
Cuando estaba pasando por una etapa difícil en mi vida, no estaba muy contenta con la gente que me daba los mismos consejos que le estoy dando ahora. Sentía que esas personas necesitan ponerse un rato en mi lugar (y sufrir como yo) para poder entender lo imposible que me resultaba ser positiva.
Entonces leí sobre Viktor Frankl, que sufrió el horror de los campos de concentración en la Segunda Guerra Mundial, perdió todo y a todos sus seres queridos, y que (en circunstancias mucho más miserables que las mías) encontró las fuerzas para elegir su actitud, para darle sentido y dotar de propósito sus experiencias y elegir el amor en vez del miedo, y me di cuenta de que si él pudo lograrlo… yo no tenía excusa.
Dicho esto, también sé que no es fácil y que hace falta tiempo y esfuerzo. Como entrenadora, normalmente trabajo con cada cliente de tres a seis meses para enseñarles a procesar su experiencias de manera diferente y aprender a elegir su estado interno, pero le prometo que puede hacerlo si sigue leyendo, aprendiendo y practicando.
Steven Richards, autor de “Think Yor Way to Success”, dijo: “Básicamente, eres la persona que tú haces de ti, y todo lo que te ocurra en la vida es resultado de tu propia obra”.
Yo creo que esto es verdad. ¡Puedes cambiar tu vida! Veo que la gente lo hace todos los días. Tan sólo date cuenta de que eres mucho más poderoso de lo que crees y que puedes generar un cambio si cambias tu forma de pensar.
¡Tú puedes! Kimberly Giles es fundadora y presidenta de claritypointcoaching.com. Ella también es autora del nuevo libro “Choosing Clarity: The Path to Fearlessness", y una consejera de la vida y oradora popular.







