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El mundial es cosa de chicos, de grandes, de ‘gente que sabe de fútbol', de los que no saben pero igual lo disfrutan, de los abuelos que sueñan con ver a su equipo besando la copa, de jóvenes que heredaron la misma pasión de sus padres, de hombres, de mujeres; el mundial es cosa de todos.
El mundial nos une y nos desune al mismo tiempo, nos emociona y nos hace ver a los demás equipos como un posible ‘enemigo'. El mundial se gana jugando, pero entre nosotros, también se gana con "suerte".
"Lo que más me importa", de Pablo Tellechea, un programa de opinión que se transmite cada sábado en vivo, a las 8 de la tarde desde la estación de radio La Jefa, 1550 AM en Salt Lake City junto a KSL español le preguntaron a la gente cuáles son las cábalas que usan para regalarle esa dosis extra de suerte al equipo de sus amores.
Mabel, de Uruguay, compartió que su hija prendió una velita, escribió la palabra Inglaterra y se colocó el papel en el calzado debajo del pie, y para asegurarse de que Uruguay le ganaría a su rival, escribió nuevamente Inglaterra y lo puso en el freezer.
Y sin ir muy lejos de Uruguay, Hugo, de Argentina, tiene una cábala un poco más sencilla; se sienta en el mismo lugar y con la camiseta de su equipo. Por otro lado, Lucia, también de Argentina, sigue practicando la cábala que le enseñaron sus abuelos. Antes de cada partido comienza a atar las cortinas, manteles, etc., repitiendo un verso en el que amenaza a ‘Pilatos' con atarlo y si no gana su equipo no lo desata.
Jessyca, de Chile, ejerce sus creencias basadas en el budismo. Y alejándonos de Sudamérica, Guadalupe, de México, se asegura de que todos estén vistiendo las camisetas de su país, mientras que Alfredo, compatriota de Guadalupe, hace hincapié en que haya comida mexicana. Y en el caso de Paola, de Colombia, ella se asegura de vestir exactamente la misma ropa para cada partido.
Aunque no podemos afirmar cuál cábala funciona mejor, más allá de que al menos sabemos que Inglaterra quedo un poco ‘congelada', a lo mejor gracias a la hija de Mabel, lo que si podemos afirmar es que amamos el fútbol, que vibramos con cada gol, que nos hace sentir ese amor por la patria de cada uno y que estamos orgullosos de que el fútbol sea cosa de todos, después de todo nacimos con la camiseta puesta.









