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Salt Lake City – Es posible que algunos conozcan las chinches por la canción infantil “Good night, sleep tight, don’t let the bed bugs bite” (que en español sería aproximadamente: que duermas con los angelitos y no te piquen bichitos), pero estas alimañas que chupan la sangre son de todo, menos agradables y pintorescas.
Las chinches son un problema cada vez mayor en Utah y en todo el país, según Ryan Davis, experto en insectos de la Universidad de Utah. Normalmente esperamos encontrar estas alimañas en lugares sucios, pero pueden sobrevivir aun en las casas más limpias y se cuentan entre los bichos más difíciles de erradicar.
Poder reconocer rápidamente a las chinches puede contribuir a evitar una infestación y no permitir que las alimañas se instalen en el hogar.
Qué hacen las chinches
Los científicos creen que las chinches evolucionaron a partir de alimañas que se alimentaban con sangre de murciélagos. Cuando el hombre de las cavernas comenzó a dormir en cuevas con murciélagos, después de cierto tiempo se desarrolló una nueva especie que sobrevivió alimentándose con sangre humana. El hombre de las cavernas abandonó las áreas donde estaban los murciélagos, pero las chinches lo siguieron y desde entonces han recorrido el mundo con los humanos.
Las alimañas necesitan sangre para sobrevivir, por eso las chinches permanecen cerca de un humano “huésped” y entran en actividad de noche entre medianoche y las 5 horas de la madrugada, según la experta en chinches Dini M. Miller. Las chinches, escribió, son atraídas por el CO2 (anhídrido carbónico) emitido por el aliento del huésped dormido y el calor de su cuerpo.
“Las chinches trabajan de tal manera en que no permanecen todo el tiempo en su huésped; dan vueltas, por así decirlo, cerca del hábitat y entran a alimentarse durante 10 o 15 minutos y luego se retiran a los alrededores y allí permanecen hasta que vuelven a alimentarse aproximadamente una vez por semana”, dijo Davis.
Las personas mordidas por una chinche suelen desarrollar una comezón que se parece a una picadura de mosquito o araña en los días o semanas subsiguientes, pero no todos reaccionan. Afortunadamente, las chinches no pueden infectar a los humanos con enfermedades.
Cómo identificar a las chinches
Las chinches son visibles a simple vista en todas sus etapas de desarrollo, según Davis. Una chinche adulta tiene aproximadamente el tamaño de una pepita de manzana, en tanto las ninfas son del mismo tamaño que una semilla de sésamo y los huevos tienen las dimensiones de una cabeza de alfiler.
Las alimañas se ocultan en grietas y hendiduras durante el día, normalmente cerca de donde duerme el huésped humano, pero aunque se escondan pueden dejar signos de su presencia. Encontrar suciedad de sangre en las sábanas y manchas fecales negras o pieles mudadas junto a las costuras de los colchones son algunas de las señales de que hay chinches activas.
Estos bichos no viven en camas –también les gustan los zócalos, el empapelado suelto y las pertenencias personales. Sillones, sillas de ruedas y otros lugares donde las personas pasan un tiempo significativo también son ideales.
Cómo se propagan los bichos
Las chinches consiguen ingresar en casas nuevas en el equipaje, en muebles usados, bolsos y otros artículos. Una vez que se introdujeron en un edificio, pueden diseminarse rápidamente entre las habitaciones y las unidades de vivienda.
“A veces la gente no cuida o no tiene medios para ocuparse de las cosas (relacionadas con controlar las chinches) de modo que la población crece y crece, y una vez que alcanza cierto nivel, tienden a empezar a dispersarse”, dice Davis. “A veces es sólo cuestión de tiempo. En algunos casos, una persona las deja sin comida y entonces se mudan. Otras veces, llegan amigos de visita y traen una o dos en un bolso”.
Cuando la población de chinches alcanza determinado punto, suelen empezar a buscar más sangre. Un vecino que se muda o se va de vacaciones también puede llevar a los insectos a buscar un nuevo huésped.
“Si tienen un buen huésped que está en un departamento contiguo y esa persona está allí todas las noches, probablemente se quedarían allí durante un par de meses”, dijo. “Si esa persona descubriera que tiene chinches y se fuera, migrarían rápidamente a otros departamentos”.
Qué se puede hacer
Irse de la casa no es realmente una opción porque los bichos tardan mucho en morir, según Davis. Los científicos constataron que las chinches adultas pueden permanecer en letargo varios meses sin alimentarse de sangre.
Para que las chinches no se propaguen, las personas deben seguir durmiendo en su cama, aunque eso signifique seguir siendo mordidas.
“Algunas personas se van a dormir al sillón, pero las chinches se mueven a mucha velocidad”, dijo. “En una noche, pueden recorrer el pasillo y llegar al sillón. Hay que tener cuidado con eso”.
Es poco probable que las chinches permanezcan en las personas o la ropa, dijo Davis, pero conviene lavar y secar todos los artículos en caliente antes de ponerlos en bolsas de plástico. Calentar las chinches hasta unos 140 grados destruye todas las fases de vida, o sea que si los artículos se mantienen separados no volverán a infestarse.
Herramientas como la funda de colchón para chinches Protect-a-Bed y los interceptores Climbup fueron recomendados por Davis, quien dijo que estos dos productos han demostrado proteger contra alimañas.
“Antes se decía que había que tirar todo, pero ya no es así”, dijo.
No obstante, las personas que tienen chinches no deben tratar de resolver el problema solas. Davis recomienda fervientemente contratar a una empresa de control de plagas, que probablemente deberá retornar muchas veces dependiendo del tratamiento. También debe evitarse el uso de bombas contra insectos ya que los científicos han determinado que estos dispositivos en realidad no matan a las chinches, dijo.
En situaciones donde muchas casas comparten paredes, es especialmente importante que todos aborden la tarea juntos, dijo Davis.
“Si están en un departamento es probable que estén también en otros, y si no colaboran todos en un plan de tratamiento podría ser un problema recurrente una y otra vez”, dijo. “Participar en la tarea es responsabilidad de todo un complejo de departamentos”.
Para saber más sobre las chinches, online podrá encontrar “Treatment plans and additional fact sheets”, escrito por Miller.









