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En momentos en que iniciamos un nuevo año, es hora de poner la vida y la casa en orden. Por supuesto, seleccionar y desechar es una parte importante del proceso de organización. Sin embargo, una vez que se sabe qué se quiere conservar, hace falta un lugar para guardarlo.
La falta de lugar de almacenamiento es una de las quejas más habituales que escuchamos en nuestra oficina. Los propietarios de viviendas que acuden a nosotros saben que su casa ya no les resulta cómoda. Por un motivo u otro, han decidido que es hora de remodelar. Casi siempre, independientemente de las motivaciones que llevan a la remodelación, los clientes nos explican que en el nuevo diseño quieren incorporar espacio de almacenamiento.
Agregar almacenamiento inteligente al diseño de la vivienda es una parte muy importante de la arquitectura residencial. La funcionalidad de una casa es tan importante como su estilo. La forma en que los usuarios viven en el espacio día a día es clave para las decisiones de diseño, que deben permitir que el espacio funcione de forma eficiente para la gente que lo habita.
Una de las “reglas” de la organización establece que si se usa algo a diario, eso debe estar accesible en el área en que se lo utiliza. Un ejemplo sería colocar los cubiertos en uno de los cajones superiores de la cocina. Algo que se usa una vez a la semana puede estar ubicado en un cajón más bajo de la cocina, en un lugar algo menos accesible pero a mano cuando se lo necesita. Por ejemplo, el rallador de queso debe estar cerca, pero no delante de los platos, que se utilizan a diario. El siguiente grupo de elementos está formado por las cosas que se usan una vez al mes, que pueden guardarse en el estante superior de la despensa o de los armarios de la cocina. Puede ubicárselas relativamente lejos del espacio de uso cotidiano, pero de modo tal que no implique un gran esfuerzo buscarlas cuando se las necesita. Por último, hay cosas estacionales que sólo usamos de forma ocasional. Se trata de elementos como el árbol de Navidad y equipamiento de deportes de estación, que es posible almacenar en lugares apartados. Para los elementos que integran esa categoría los buenos lugares de almacenamiento son el sótano, el garaje o el desván. Nunca hay que guardarlos en un espacio cotidiano porque eso nos obligaría a sortearlos para acceder a aquellas cosas que necesitamos más a menudo.
Esas teorías de la organización funcionan bien, y si se las aplica se contribuye al mejor funcionamiento de una vivienda. Sin embargo, cuanto mayor es la antigüedad de la casa, mayor es también la probabilidad de que escasee el espacio de almacenamiento. Por otro lado, algunas viviendas tienen mucho espacio de almacenamiento, si bien no necesariamente en donde se lo necesita para la vida cotidiana. Es lógico que las toallas, el papel higiénico y los elementos de limpieza del baño se guarden en el baño, donde se los utiliza, pero eso no sucederá si el diseño del baño no comprende armarios. Si en el baño no hay lugar para incorporar tales armarios, entonces el problema se hace aun más complicado.
El diseño creativo puede aprovechar rincones, ángulos y hasta el espacio debajo de las escaleras para agregar lugar de almacenamiento de modo tal de que cada habitación resulte más funcional. Los problemas de almacenamiento pueden resolverse cuando se diseña la vivienda con áreas inteligentes y útiles para guardar cosas y cuando los propietarios de la casa pueden equilibrar almacenamiento y acumulación.
Algunos clientes piensan que necesitan una habitación grande dedicada a almacenamiento para que su casa sea más funcional. Si bien es un lujo que pocos rechazarían, en realidad el almacenamiento creativo puede abordar mejor sus necesidades y hasta hacer más interesante un espacio. Hace poco diseñamos un dormitorio con bonitos armarios empotrados alrededor de la cabecera de la cama. Eso proporcionó un espacio de almacenamiento necesario en el lugar donde se utilizaban esos elementos, además de crear un punto de interés en la habitación.
El almacenamiento no debe pensarse en términos de una habitación adicional en el sótano, sino que hay que considerar el diseño de toda la casa sobre la base de cómo se la usa. Hay que incorporar espacio de almacenamiento a las habitaciones donde se lo necesita. Diseñamos muchas cocinas con mucho espacio de almacenamiento más allá de los clásicos armarios para alimentos y aparatos. Por ejemplo, si se es el tipo de familia que usa la cocina para mucho más que para preparar comidas (para pagar cuentas, envolver regalos, hacer tareas escolares y recibir invitados, para mencionar sólo algunas de las actividades posibles), hay que asegurarse de que ese espacio tenga la capacidad de almacenamiento necesaria para el cómodo desarrollo de tales actividades.
Hay que pensar en cómo se usa el espacio y qué elementos son en verdad necesarios todos los días y de forma semanal en cada área en particular. Debe seleccionarse los elementos a guardar y reformular el espacio de almacenamiento o la disposición general para que el espacio funcione de manera cómoda. Contar con el espacio de almacenamiento adecuado en el lugar adecuado puede suponer un mundo de diferencia en lo que respecta a organizar nuestra vida y funcionar mejor en casa. Ann Robinson and Annie V. Schwemmer are the principal architects and co-founders of a residential architectural firm focused on life-changing remodeling designs at RenovationDesignGroup.com. Send comments or questions to ask@RenovationDesignGroup.com









