Enfrentando los desafíos de la diabetes

Enfrentando los desafíos de la diabetes

By Cecilia Skinner | Posted - Jul. 23, 2012 at 7:42 p.m.


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Un sábado por la mañana, mientras Jessica Steele estaba en su trabajo, recibió una llamada de su esposo para informarle que estaba de camino hacia la sala de emergencia con su hijo, Korbin de 18 meses. Hacía dos semanas que habían estado visitando al médico, por varios síntomas que el niño había presentado. La primera vez tuvo una fiebre muy alta, le dijeron que tenía un virus y que había que esperar que el cuerpo lo combatiera. Luego, a los pocos días comenzó a vomitar. Nuevamente, lo llevaron para que lo examinaran y le diagnosticaron un virus estomacal. Les llamó mucho la atención que el niño estaba tomando grandes cantidades de agua, pero lo atribuyeron a la necesidad de hidratar el cuerpo, por los virus que estaba combatiendo. Pero ése sábado, el niño estaba muy decaído y sin energías, entonces su padre decidió llevarlo al Instacare. Allí lo auscultaron y no les dieron un diagnóstico claro. Sin embargo, una familiar que es enfermera les había dicho que pidieran que le hicieran un examen de sangre, para medir el nivel de azúcar . "El médico no quería hacerlo, pero gracias a que mi esposo fue persuasivo, finalmente le hicieron el examen y lo siguiente que escuchó era que lo estaban esperando en la sala de emergencia del hospital, y que tenía que llevar al niño inmediatamente", comenta Jessica, con voz entrecortada al recordar el episodio. Inmediatamente, fue admitido y diagnosticado con diabetes tipo uno. "Cuando llegué al hospital fue muy difícil ver a mi bebé en esa cama llena de agujas y aparatos. Lo único que me calmaba, era que habían descubierto que era lo que le estaba afectando su salud", declara Jessica. "El médico nos dijo, que si nosotros hubieramos escuchado al otro médico, y no hubiéramos insistido, el niño hubiera sufrido un coma diabético al siguiente día". Comienzan aprendizaje A partir de ese momento, la vida de la familia Steele cambió. En cuestión de días, ya no sólo eran los padres, sino los enfermeros y los nutricionistas de su bebé. "Nos tocó aprender a cómo hacerle los exámenes de sangre y a administrarle la insulina", agrega Jessica. "No era una tarea fácil, ya que el estaba muy pequeñito y todavía no podía expresarse". En seis meses, Korbin recibió más de 1,000 inyecciones y cada día se le hacían entre 8 a 10 tomas de sangre, para medir el azúcar. Continúan los desafíos A los seis años de edad, Korbin fue diagnosticado con una enfermedad en la cadera que le impedía correr y brincar. Para corregir el problema, fue necesario practicarle una serie de cirugías. Cuando tenía ocho años de edad, estuvo hospitalizado por más de ocho semanas, luego en silla de ruedas, muletas y en rehabilitación. "Ese verano, mientras estaba en el proceso de rehabilitación y aprendiendo a caminar nuevamente, Korbin salió con la idea que necesitaba hacer algo para ayudar a otros con problemas similares a los de él, y comenzó a trabajar en, "Walk for diabetes". No solo trabaja educando a los miembros de la comunidad, sino también haciendo actividades para recolectar fondos para la organización "Juvenil Diabetes Foundation". La semana pasada, Korbin cumplió diez años de edad, y su próxima meta es la de ir al Capitolio en Washington D.C. para educar a los Legisladores de la importancia de apoyar los programas, para combatir la diabetes y buscar curas. Korbin maneja muy bien su enfermedad y no ha dejado que le tome ventaja. Aprendió a hacerse sus propios exámenes de glucosa, y a manejar una bomba que le administra la insulina 24 horas, siete días a la semana. "Es un chico muy inteligente, responsable y está consciente de lo que tiene que hacer, para mantener sus niveles de glucosa manejables", comenta su madre. Toda la familia ha hecho ajustes para ayudar a Korbin. Han aprendido los primeros auxilios que hay que prestarle, para que no tenga una baja de azúcar. De la misma manera, lo han hecho las personas que han cuidado de él. "Es un trabajo en equipo y estamos agradecidos por todas aquellas personas que diariamente nos apoyan", agrega Jessica. Diabetes tipo uno Es una enfermedad crónica, o sea de por vida, en la cual se encuentran altos niveles de azúcar en la sangre. La diabetes tipo uno puede ocurrir en cualquier edad, pero se diagnostica con mayor frecuencia en niños, adolescentes o adultos jóvenes. La causa exacta de este tipo de diabetes no se conoce, pero lo más probable es un trastorno autoinmunitario. Una infección o algún otro desencadenante provoca, que el cuerpo ataque por error las células productoras de la insulina. Síntomas Estos síntomas pueden ser los primeros signos de diabetes tipo uno, o pueden ocurrir cuando el azúcar en la sangre está alto.

  • Estar muy sediento
  • Sentirse hambriento
  • Sentirse cansado o fatigado
  • Tener visión borrosa
  • Perder la sensibilidad o sentir hormigueo en los pies
  • Perder peso sin proponérselo
  • Orinar con mayor frecuencia Para otras personas, estos síntomas de advertencia pueden ser los primeros signos de diabetes tipo 1, o pueden presentarse cuando la glucemia está muy alta. - Respiración profunda y rápida
  • Boca y piel seca
  • Cara enrojecida
  • Aliento con olor a fruta
  • Náuseas o vómitos, incapacidad para retener líquidos
  • Dolor de estómago
cskinner@okespanol.com @CeciliaSkinner - Twitter

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Cecilia Skinner

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