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Después de las merecidas vacaciones de verano, padres e hijos, deben reajustar sus horarios para volver a la rutina habitual.
Un horario rutinario para dormir es tan esencial como plumas, lápices y libros en la lista de reviso para los que vuelven a la escuela.
Es muy común que al no tener que acudir a la escuela, los chicos se acostumbren a dormir hasta altas horas de la noche y para los padres, también puede volverse común el levantarse un poco más tarde. Los que no se ajustan a los horarios podrían sufrir de unas semanas de "cansancio extremo" que repercutirá en el aprovechamiento de los estudiantes y en su humor en general.
Dormir poco o en exceso también puede dar paso a trastornos neurocognitivos, metabólicos y del comportamiento tales como irritabilidad, obesidad y bajo rendimiento escolar, según aclara la doctora María Luz Alonso, miembro de la Sociedad Española de Sueño.
Según la especialista, es fundamental establecer horarios regulares de sueño, una alimentación sana y que el entorno donde duerme el niño sea tranquilo.
Los niños entre las edades de 5 y 12 deberían de dormir aproximadamente 10 a 12 horas por noche, adolescentes de las edades de 13 y 14, aproximadamente 10 horas por noche, jóvenes de 15 a 22, aproximadamente 9 horas de sueño cada noche.
Aquí compartimos algunas sugerencias para hacer la transición un poco más fácil:
- Planee restablecer el horario de dormir y de despertar una a dos semanas antes de que empiece el ciclo escolar.
- Incluya todo en familia. Hablar en familia sobre la importancia de establecer un horario para irse a dormir y levantarse. Todos los miembros de la familia necesitan participar en las pláticas y comprometerse a ayudar a los demás.
-Levantarse más temprano. Hay expertos que recomiendan el despertar a los niños más temprano, gradualmente, unos 15-30 minutos en las mañanas. Inténtelo si piensa que esto ayuda a los niños a adaptarse al nuevo horario de una forma progresiva. Hay otros expertos que recomiendan empezar a despertar a los niños en la mañana a una hora fija, sin importar el ajuste progresivo. El método que ustedes escojan como familia no es tan importante como el ser consistentes con el método escogido.







