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Las clases terminaron hace tiempo y según la National Summer Learning Association, 75 por ciento de los alumnos experimentarán una pérdida en el aprendizaje, sobre todo en matemática, si no lo mantienen en forma activa.
Sesame Workshop se asoció con la National Summer Learning Association, Scholastic y otras organizaciones educativas con el fin de proveer a los padres las herramientas que necesitan para evitar que los niños retrocedan en matemática este verano.
El programa se llama “Math Is Everywhere” (La matemática está en todas partes) y ha sido pensado para estudiantes de 4 a 12 años. Veamos seis formas que tienen sus hijos de usar la matemática todos los días sin considerar que se trata de una tarea.
1. Contar
Jugar con dos o más juegos de dados es fantástico para que tengan presente la suma y a la vez se diviertan. Pregúntele al niño cuánto suma cada lanzamiento antes de seguir adelante.
El momento del refrigerio en las salidas a jugar también puede ser una excelente manera de que su hijo haga cuentas. Pídale a su hijo que cuente los palitos de pretzel, las rodajas de manzana y los bizcochos para que cada uno tenga una porción equivalente.
2. Cocinar
“Una de las mejores maneras de incorporar la matemática a la vida diaria es permitir que su hijo le ayude en la cocina”, dijo Michelle Pratt de Connections Academy. “Cuando se cocina, es importante entender los números, sobre todo las conversiones y las fracciones”.
“Pídale a su hijo que se encargue de incorporar los ingredientes”, dijo Sarah Marcus de Learner.org. “Pregúntele cosas como ‘Si tuviéramos sólo dos cucharadas hasta media taza, ¿cuántas cucharadas necesitaríamos para llenar tres tazas?”
También puede duplicar, triplicar o reducir una receta a la mitad y pedir a sus hijos mayores que hagan la conversión.
3. Crear una pequeña empresa
Activar los instintos empresariales de sus hijos es otra excelente manera de que sus conocimientos matemáticos se mantengan fuertes. Abrir un puesto de limonadas o un kiosco de refrigerios requiere contar dinero y llevar un inventario.
“Dejar que sus hijos manejen un puesto de limonada o estén a cargo de la próxima feria americana que organice los ayudará a entender técnicas comerciales como oferta y demanda y ganancias y pérdidas”, dijo Pratt.
4. Hacer un presupuesto
Antes del próximo paseo a la piscina o el próximo picnic, proyecte un presupuesto para refrigerios y lleve a sus hijos a hacer las compras y asegúrese de que lo respeten. O si van a ver un partido de béisbol, déle a su hijo US$10 para que traiga refrigerios para toda la familia sin superar el dinero que le dieron.
Confeccionar estos presupuestos y ayudar a sus hijos a respetarlos no sólo refuerza lo que saben sobre la sustracción sino que también los ayuda a entender la importancia de atenerse a un presupuesto y no endeudarse.
“Los conocimientos financieros deben transmitirse de manera constante desde muy temprana edad”, dijo Michael Davidson, responsable de la división infancia y escuelas de la OCDE. “Y no es un tema que los padres puedan delegar en los maestros. Los padres deben tomar decisiones responsables por sus hijos”.
5. Sembrar o crear un espacio de deportes
“Sembrar plantas en un jardín, no importa de qué tamaño, requiere matemática”, dijo Pratt. “Hay que calcular la longitud y el ancho del jardín así como espaciar las plantas utilizando medidas en pulgadas, pies, centímetros, metros, etc. Sin mediciones exactas, se corre el riesgo de amontonar sus plantas y verduras”.
Si no existe la posibilidad de hacer jardinería, se puede planear una cancha de badminton en el patio trasero o dibujar media cancha de básquetbol en la vereda con tiza. Averigüe las medidas apropiadas, busque un metro y que su hijo le ayude a medir. Lo más probable es que los preparativos sean tan divertidos como los juegos propiamente dichos.
6. Ir de compras
Hacer las compras, del mismo modo que confeccionar un presupuesto, también requiere una planificación anticipada. Comprar es una actividad matemática fantástica para todas las edades. En el caso de los más chicos, pueden sumar las frutas y verduras y las latas de sopa, los más grandes pueden pesar los productos e imaginar el costo de cada paquete.
“Más allá de que sean compras de almacén o de ropa nueva es importante mantenerse dentro del presupuesto”, dijo Pratt. “Que su hijo hago un cálculo aproximado del saldo y lo compare con el saldo en su recibo al salir”.
Las liquidaciones también pueden ser una excelente forma de que sus hijos aprendan sobre porcentajes de manera práctica. Haga calcular a su hijo el precio de un artículo que está rebajado 25 por ciento y luego vea cómo se ajustan esas rebajas al presupuesto global.
Email: nshepard@deseretnews.com Twitter: @NicoleEshepard








