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Hispano hace huelga de hambre contra Grayhound y recibe permiso de trabajo

Hispano hace huelga de hambre contra Grayhound y recibe permiso de trabajo

By Reinaldo Escobar | Posted - Aug. 16, 2012 at 6:16 p.m.


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Quince días en huelga de hambre en las calles de Dallas frente a la sede central de Grayhound, bajo el sol inclemente de verano tuvo que soportar el joven estudiante David Morales, para que un burócrata de esa compañía se dignara escucharlo. Este hecho y la injustificada y arbitraria detención por segunda vez, en menos de 8 meses que padeció por viajar en un bus de Grayhound son las mejores pruebas de que sus denuncias contra la compañía tienen fundamento. El primer día que Morales se apostó con un letrero, denunciando a la compañía por practicas abusivas y discriminatorias, contra la comunidad latina quisieron echarlo de la vía pública. “Por fortuna el día anterior me había asesorado bien sobre hasta donde llegaba la propiedad de Grayhound y donde comenzaba la vía pública”, dijo Morales a OKespañol. Clara muestra del desprecio que sienten los dueños de esta compañía por los hispanos, que ni siquiera los quieren ver en las calles públicas, aledañas a su sede. Si esto sucede, cuando están en un sitio público, fácil es pensar lo que pueden hacer cuando los pobres viajeros latinos tienen que abordar sus buses, por la necesidad de transportarse. Según las denuncias de Morales y muchas otras víctimas, la compañía de buses actúa de común acuerdo con los policías de inmigración, cuando viaja un número significativo de latinos. Sin importarle la suerte de sus viajeros, ni la de su equipaje y sin terminar de cumplir su contrato de transporte, Grayhound se presta, para que los policías de inmigración suban al automotor, a pedirle documentos a los viajeros. Cuando varios de ellos son detenidos, no pueden recuperar su equipaje y menos obtener un reembolso por lo que pagan para que la compañía los lleve a su destino. Esta práctica a todas luces discriminatoria y abusiva puede estar disfrazada bajo el argumento de colaboración con las autoridades, pero en realidad solo muestra que a la Grayhound, solo le interesa el dinero y no es leal con sus clientes, según señaló Morales a OKespañol. Agregó, que ellos no están obligados a permitir que los policías de inmigración entren a sus buses a pedir papeles, sino que se trata de una decisión libre, de una compañía que tiene un largo historial de discriminación. “Es injusto que nuestra comunidad termine detenida en una cárcel y la despojen de sus pertenencias solo cuando está tratando de visitar a sus familias”, aseveró Morales. Para remediar esta injusticia, este joven de escasos 20 años se lanzó a recorrer varios estados, para organizar plantones frente a las instalaciones de la Grayhound en varios estados. El final de la gira fue en Dallas, a donde llegó el 5 de julio y en donde realizó una huelga de hambre hasta que un alto funcionario de Grayhound, lo invitó a dialogar. “Me alimentaba solo con agua y licuados en medio de ese calor infernal, hasta que por fin el 10 de julio bajó a hablar conmigo Alfred Penedo, vicepresidente de la compañía”, indicó Morales. Morales afirma, que inicialmente Penedo quería hablar a solas con él, sin embargo el joven activista puso como condición para reunirse con el burócrata que también estuvieran presentes, el líder latino de Dallas, Carlos Quintanillas y un abogado. Penedo tuvo que aceptar las condiciones impuestas por Morales, y al cabo de un rato de discusiones se llegó a un acuerdo inicial. La solicitud de Morales es que la compañía debe advertir a sus viajeros, sobre la presencia de las patrullas de inmigración en las carreteras, y la posibilidad de que aborden el autobús para solicitar los documentos de identificación. Según Morales, Pinedo se comprometió a estudiar un cambio en las políticas de la empresa que incluye advertencias en inglés y español, sobre la eventualidad de ser requisados por las autoridades migratorias durante su viaje. “Penedo trató de exculpar a la compañía diciendo, que ellos están obligados a dejar que la Policía Migratoria suba a los buses a requerir a los latinos, pero esto no es verdad ya que solo es obligatoria, cuando se trata de puestos fronterizos, pero a mi me detuvieron en una gasolinera lejos de la frontera”, expresó. Morales reiteró, que le dará unos días más a Grayhound para que cumpla lo que acordó con Penedo, o de lo contrario emprenderá acciones judiciales y de protesta nuevamente, contra la compañía transportadora. La gira de Morales que empezó en Albuquerque y abarcó Las Cruces, Phoenix, San Francisco, Los Angeles y Dallas, le dejó un balance muy positivo. La fe mueve montañas Contra el consejo de todos, el joven indocumentado de Utah, Morales decidió un buen día lanzar una campaña contra la Grayhound por sus políticas contra los hispanos. Su situación personal era la más delicada, como para meterse a realizar activismo y salir por los medios de comunicación. Apenas hacía algunas semanas, le habían suspendido un proceso de deportación que lo mantuvo en vilo y que por poco, le cuesta la expulsión del país. Sin embargo, Morales se rige por una profunda convicción producto de su fe que lo lleva a emprender, acciones difíciles y arriesgadas. Durante su gira fue detenido nuevamente por la Policía de Inmigración, pero esta vez en lugar de la cárcel o la deportación, le esperaba algo que nadie jamás se hubiera siquiera soñado. Probablemente ni el mismo. “Felicitaciones porque usted será el primero en beneficiarse de la reciente resolución gubernamental, sobre la " Acción Diferida”, le dijo el jefe de la patrulla fronteriza, mientras le notificaba que haciendo uso de esa prerrogativa solicitaban para él, un permiso de trabajo. Morales apenas podía creer que sin haberlo solicitado su abogado, fuera el mismo Inmigration and Customs Enforcement quien solicitara el privilegio para él, solo 7 días después de que fuera anunciado. El anuncio fue hecho por el Gobierno el 15 de junio y el 22 de junio el ICE solicitaba el beneficio, para David Morales. “Esto comprueba que yo tenía razón, y que la fe mueve montañas porque Dios no solo movió al ICE de mi camino, sino que lo puso a mi servicio para que solicitaran mi permiso de trabajo”, dijo. Ahora, Morales está en Salt Lake City atendiendo otra diligencia judicial esta vez no en un caso suyo, sino en la que se ha entablado contra la ley HB497 o Sandstrom. Morales quiere prestarle ese servicio a los latinos de Utah, poniendo su caso como ejemplo de la discriminación que sufrirían los latinos, de aprobarse esta norma en el Estado. Morales ha decidido fijar su residencia en Albuquerque, donde realiza una pasantía para una congregación religiosa fiel a su deseo de algún día, convertirse en pastor de almas. Sin embargo, a sus escasos años ya se puede decir que como el rey David, también él es un pastor que guía a sus ovejas por el buen camino. Angel Reinaldo Escobar is a journalist with more than 10 years of experience as a political editor in Washington DC and 3 years in Salt Lake City. He is an expert in politics, Hispanic issues, national and hemispherical security

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